Annal · Entrar

A n n a l

Una crónica privada de los pequeños datos de tu vida.

Forma física, ánimo, sueño, el estado de un matrimonio. Los campos son tuyos para definir, las entradas son tuyas para conservar, el espacio es tuyo para compartir — o no.

Gratis.

La palabra annal significa un registro de acontecimientos llevado año tras año — en orden simple, por la persona que los vive. La mayoría de los diarios fracasan porque te piden párrafos que no tienes dentro, o intentan meter tu vida en filas que diseñó otra persona. Annal no exige ninguna de las dos cosas. Tú decides los campos. Las entradas tardan segundos. El espacio puede quedarse solo o abrirse a las pocas personas que lo merecen.

— los editores
En la página

Dos plumas en una sola página.

Invita a tu pareja. Cada entrada recuerda quién la escribió. El autor es una persona; el sujeto es la relación, el matrimonio, o la amistad que intentas mantener.

Annal es una aplicación web progresiva — instalable, tolerante a la desconexión, con prioridad móvil. El diario viaja contigo, en tu bolsillo.

Formulario de entrada en un móvil: Nueva entrada en «Relationship state» — Person: Wife, etiquetas «exhausted» y «fighting», nota «she went to bed early; barely spoke at dinner».
Vista del diario en un móvil: entradas de «Relationship state» con etiquetas de ánimo escritas por dos autores.
El editor de campos — Person, Tags, Note — seguido de la cuadrícula de tipos: Number, Text, Choice, Tags, Person, Date, List, Yes/No.
Por diseño

Los campos son tuyos.

Números, texto, opciones, etiquetas, fechas, personas, listas, sí-o-no. Añade uno, renómbralo, cambia su tipo. El diario se adapta — y las entradas que ya escribiste mantienen su forma.

Ninguna plantilla en la que tengas que encajar. Construye el diario como lo bosquejarías en la cubierta interior de un cuaderno.

Artículos del volumen

Por qué este, y no el otro

  1. I.

    Un diario que de verdad quieres llevar.

    La mayoría de los rastreadores te imponen una forma y la llaman plantilla. Annal te deja decidir qué contiene cada diario — añade un campo, renómbralo, cambia su tipo. El diario se adapta. Las entradas que ya escribiste mantienen su forma.

  2. II.

    Un espacio compartido, no expuesto.

    Trae a tu pareja, a un terapeuta, a un amigo cercano. Verán lo que hay en este espacio — y solo en este. El aislamiento del espacio es una línea dura en el código, no un ajuste en un panel de administración.

  3. III.

    Voz, hojas de cálculo y la API que esperarías.

    Un atajo de Siri para entradas por voz. Una sincronización con una Hoja de Google que ya compartes con tu nutricionista. Un token de API si quieres escribir tu propio script. Todo entregado, nada bajo muro de pago.

  4. IV.

    Guardado en Europa. Tuyo para exportar.

    Annal corre en servidores en Falkenstein, Alemania. Tus entradas nunca salen de la UE, y la capa de almacenamiento es código que poseemos — ningún SaaS de terceros se interpone entre tú y la crónica. Exporta cuando quieras, en un formato que puedes conservar.

Abre la primera página.

La primera entrada es la difícil. La centésima es la que te alegrará tener.

Empezar tu annal Ya llevo uno